DENOMINACIÓN DE ORIGEN RIBERA
DEL GUADIANA
HISTORIA
El cultivo de la vid se remonta según los testimonios
más antiguos a más de 6.000 años
A.C., posiblemente en la fértil Mesopotamia.
Aunque donde más indicios existen es en toda
la cuenca mediterránea, en la que el cultivo
de la vid y su producto más apreciado y conocido,
el vino, forman parte del acervo cultural de todos los
pueblos ribereños.
Múltiples son las referencias culturales que
están en la mente de todos, las fiestas dionisíacas
griegas, las
vacanales romanas, la prohibición
que la cultura musulmana hizo del mismo.
El refranero popular también le concede un lugar
de privilegio, "El vino añejo alegra y remoza
al viejo", "El buen vino alegra el ojo, limpia
el diente y sana el vientre". Muchos más
contundente "Beberás y vivirás",
o del latín "In vite vita" o "In
vino veritas" (En la viña la vidad; En el
vino la verdad).
La presencia del vino en el arte ha sido una vonstante,
aparece en papiros egipcios, en mosaicos y pinturas
romanas, en los cuadros de los grandes maestros europeos
(Tiziano, Goya, Velázquez), por no mencionar
la abundante litertura generada a costa del vino (Cervantes,
Lope de Vega, Quevedo).
El vino en suma, está ligado no sólo a
nuestra vultura agraria, sino a nuestra Cultura con
mayúsculas, a nuestra manera de entender la vida,
es un vehículo de comunicación, un pretexto
para la charla, un motivo para exteriorizar la alegría.
AUNQUE las referencias históricas en todo el
Mediterráneo son profusas, es durante el Imperio
Romano cuando
el cultivo de la vida y la producción del vino
consiguen un desarrollo importante. A Roma llegaban
vinos de todas las provincias del Imperio, y en Roma
se forman los primeros profesionales especialistas en
la elaboracion (enólogos y catadores).
No es de extrañar por tanto, que en las cercanías
de Emérita Augusta, se desarrollase el cultivo.
Las invasiones visigodas y sobre todo la conversión
de la población al cristianismo realza el prestigio
del vino al convertirlo en uno de los elementos esenciales
del sacrificio de la misma.
Durante el siglo XIX y XX el viñedo se desarrolla
con importancia en Extremadura, fundamentalmente en
la Comarca de Tierra de Barros, dando lugar a una zona
vitivinícola de primer orden en el panorama español,
llegando a 47.450 Has. de cultivo. Acompañadas
de una red de bodegas en la actualidad modernizadas
acorde a los principios de la enología moderna.
En los últimos años el esfuerzo inversor
del sector ha sido gigantesco, sustituyendo los sistemas
de prensado, instalando frío para el control
de la fermentación, y construyendo bodegas para
el envejecimiento.
En la década de los 80, tiene lugar una revolución
importante en este sector. Desaparecen pequeñas
bodegas, se reagrupan viticultores-elaboradores en grandes
bodegas particulares, SAT y Sociedades Cooperativas.
Y así, llegamos hasta los vinos con los que disfrutamos
en nuestros días, en los que se repite el terruño
de hace siglos pero se aplica la más innovadora
tecnología.
Y por fin se reconoció la labor bien hecha y
la vocación natural de la tierra extremeña,
con la D.O. Ribera del Guadiana.
AREA
DE PRODUCCIÓN
SE amparan bajo una sola Denominación de Origen
seis comarcas vitícolas:
Cañamero.
Montánchez.
Ribera Alta.
Ribera Baja.
Matanegra.
Tierra de Barros.
La zona de producción abarca 16.664 Km2 que equivalen
a 1.666.400 Has. de las cuales aproximadamente 85.874
Has. son de viñedo y de esta cantidad inscritas
en la Denominación de Origen "Ribera del
Guadiana" están 6.475 Has., de las cuales
son propietarios y cuidadores 1.059 viticultores.
CAÑAMERO
Los municipios que comprenden esta subzona son Alía,
Berzocana, Cañamero, Guadalupe y Valdecaballeros,
al sureste de la provincia de Cáceres.
La comarca se encuentra situada en plena Sierra de Guadalupe,
con la vid en una altitud media de 849 m. sobre el nivel
del mar. Presenta un relieve bastante accidentado y
los cultivos se asientan preferentemente en las laderas,
sobre terrenos pobres y de naturaleza pizarrosa.
El clima es suave, sin grandes contrastes térmicos,
con unas precipitaciones de alrededor de 750-800 mm.
por año.
La variedad de uva más abundante es la blanca
autóctona Alarije, que ocupa las tres cuartas
partes del total del viñedo. En mucha menor proporción
se encuentran las también blancas Chelva, Malvar
y las tintas Tempranillo y Garnacha.
Es frecuente la mezcla de variedades y también
el cultivo asociado, sobre todo, con olivo.
MONTÁNCHEZ
LOS municipios que integran esta subzona son los siguientes
Albalá, Alcuéscar, Aldea de Trujillo,
Aldeacentenera, Almoharín, Arroyomolinos de Montánchez,
Casas de Don Antonio, Escurial, Garciaz, Herguijuela,
Ibahernando, La Cumbre, Madroñera, Miajadas,
Montánchez, Puerto de Santa Cruz, Robledillo
de Trujillo, Salvatierra de Santiago, Santa Cruz de
la Sierra, Santa Marta de Magasca, Torre de Santa María,
Torrecilla de la Tiesa, Trujillo, Valdefuentes, Valdemorales,
Villamesías y Zarza de Montánchez.
Es zona de complicada orografía, con abundantes
cerros y pequeños valles en los que el viñedo
aparece sobre suelos clasificados como tierras pardas
ácidas y a una altitud media de 638 m.
El clima es continental, con veranos muy cálidos
e inviernos no demasiado rigurosos. Las precipitaciones
se sitúan entre 500 y 600 mm. por año.
La variedad más abundante es la blanca Borba,
que ocupa unos dos tercios del total del viñedo,
seguidas en importancia por las también blancas
Alarije, Cayetana Blanca y Pedro Ximénez. Entre
las tintas minoritarias, sobresalen las plantaciones
de Tempranillo y Garnacha.
La superficie de viñedo inscrito en la D.O. es
de 210 Has.
RIBERA ALTA
LOS municipios que comprende esta subzona son Aljucén,
Benquerencia, Campanario, Carrascalejo, Castuera, La
Coronada, Cristina, Don Alvaro, Don Benito, Esparragalejo,
Esparragosa de la Serena, Higuera de la Serena, La Garrovilla,
Guareña, La Haba, Magacela, Malpartida de la
Serena, Manchita, Medellín, Mengabril, Mérida
( margen derecha del río Guadiana), Mirandilla,
Monterrubio de la Serena, La Nava de Santiago, Oliva
de Mérida, Quintana de la Serena, Rena, San Pedro
de Mérida, Santa Amalia, Trujillanos, Valdetorres,
Valverde de Mérida, Valle de la Serena, Villagonzalo,
Villanueva de la Serena, Villar de Rena, Zalamea de
la Serena y Zarza de Alange.
Es la región llana de la provincia, las Vegas
del Guadiana, las tierras llanas de La Serena y Campo
de Castuera, que enlazan en la parte oriental con las
Vegas Altas, y la Tierra de Barros. Los depósitos
cuaternarios dejados por el Guadiana y sus afluentes
han dado lugar a esta subzona con suelos muy arenosos,
con una altitud media de 427 m.
Las variedades de mesa tienen una fuerte presencia y
si hablamos de uvas de vinificación las más
abundantes son las blancas Alarije, Borba y las tintas
sobre todo Tempranillo y algo de Garnacha.
La superficie de viñedo inscrita en la D.O es
de 399 Has.
RIBERA BAJA
ESTÁ integrada por los siguientes municipios
La Albuera, Almendral, Badajoz, Lobón, Montijo,
Olivenza, La Roca de la Sierra, Talavera la Real, Torremayor,
Valverde de Leganés y Villar del Rey.
Los depósitos cuaternarios dejados por el Guadiana
y sus afluentes han dado lugar a las Vegas Bajas con
un carácter arcillosolimoso.
El clima es continental con moderada influencia atlántica
en el que la mayor persistencia e intensidad de las
lluvias están condicionadas por los vientso del
Oeste y Suroeste. Las variaciones climáticas
son escasas: veranos largos, otoños y primaveras
cortas y suaves, con concentraciones de lluvias, inviernos
no muy rigurosos. La altitud media de esta subzona es
aproximadamente de 286 m.
En uvas blancas resulta mayoritaria la presencia de
Cayetana Blanca y Pardina, con algunas parcelas de Macabeo;
y de las tintas Tempranillo y algo de Garnacha.
La superficie de viñeod inscritos en la D.O.
es de 907 Has.
MATANEGRA
ESTA subzona engloba los términos municipales
de Bienvenida, Calzadilla, Fuente de Cantos, Medina
de las Torres, Puebla de Sancho Pérez, Los Santos
de Maimona, Usagre y Zafra.
Existe cierta similitud en su suelo respecto a Tierra
de Barros y una climatología algo más
suave que hace retrasar en unos días la recogida
de la uva, su altitud media es de 638 m.
Las variedades de uva más abundantes en blancas
son la Eva o Beba de los Santos, la Montúa seguidas
de Pardina, Cayetana Blanca y Macabeo y en tintas por
orden de superficie de viñedo, Tempranillo, Garnacha
y Cabernet Sauvignon.
La superficie de viñedo inscrita de la subzona
de Matanegra en la D.O. es de 208 Has.
TIERRA
DE BARROS
ESTÁ situada en el centro de la provincia de
Badajoz y está formada por los siguientes municipios:
Aceuchal, Ahillones, Alange, Almendralejo, Arroyo de
San Serván, Azuaga, Berlanga, Calamonte, Corte
de Peleas, Entrín Bajo, Feria, Fuente del Maestre,
Granjo de Torrehermosa, Higuera de Llerena, Hinojosa
del Valle, Hornachos, La Morera, La Parra, Llera, Llerena,
Maguilla, Mérida (margen izquierda del río
Guadiana), Nogales, Palomas, Puebla del Prior, Puebla
de la Reina, Ribera del Fresno, Salvatierra de los Barros,
Santa Marta de los Barros, Solana de los Barros, Torre
de Miguel Sesmero, Torremegía, Valencia de las
Torres, Valverde de Llerena, Villafranca de los Barros,
Villalba de los Barros.
La comarca de Tierra de Barros es de relieve prácticamente
llano, con suelos fértiles, ricos en nutrientes
y con notable capacidad para la retención de
agua. Tiene una altitud media de 521 m. sobre el nivel
del mar.
El clima es bastante seco, con elevadas temperaturas
en verano, acentuadas por la acción del viento
solano. Las precipitaciones oscilan entre 350 y 450
mm. al año.
Las variedades de uva más importantes son las
blancas autóctonas Cayetanas Blanca, Pardina
y las tintas Tempranillo, Garnacha y Cabernet Sauvignon
y son también abundantes las plantaciones de
Montúa y Macabeo.
La superficie de viñedo inscrito en la D.O. es
de 4.475 Has.
ELABORACIÓN
Y CRIANZA
LA presención permitida en el prensado de la
uva está limitado, de manera que el rendimiento
máximo permitido, es de 70 litros de mosto por
cada 100 kilos de vendimia. Al mismo tiempo se prohíben
prácticas como el prensado con prensas "continuas",
el calentamiento y el centrifugado a alta velocidad.
La D.O. ampara vino blanco y rosados con una graduación
mínima de 10º y tintos con una graduación
mínima de 11º.
Con una acidez volátil
máxima de 0,6 g/l y 0,8 g/l, respectivamente.
Al mismo tiempo para cada campaña el Consejo
Regulador establece las condiciones organolépticas
y analíticas que han de reunir los vinos para
poder estar acogido
s a la D.O. y más concretamente
para poder ser destinados a "Reserva" o "Gran
Reserva".
Así mismo, el Consejo Regulador realiza un seguimiento
de los vinos destinados a crianza y envejecimiento,
para contrastar el mantenimiento de las características
analíticas y organolépticas a lo largo
del proceso.
El destino de un vino a la crianza o envejecimiento
supone el reconocimiento de un nivel de calidad superior,
los vinos de la Denominación de Origen de Vinos
"Ribera del Guadiana", cumplen a este respecto
los mínimos siguientes:
"Crianza": Destinadas a aquellos vinos que
se someten a crianza y envejecimiento, debiendo prolongarse
por plazo no inferior a 2 años naturales, de
los cuales al menos 6 meses lo fue en barrica de roble.
"Reserva": Destinadas a aquellos vinos muy
seleccionados:
-
Tintos: crianza en envase de roble y botella durante
un período total de 3 años como mínimo,
con una duración mínima de envase de roble
de 1 año.
-Blancos y rosados: crianza en envase de roble y botella
durante un periodo total de 2 años como mínimo
con una duración mínima de crianza en
envase de roble de 6 meses.
"Gran Reserva": Destinados a vinos de grandes
cosechas:
-Tintos: crianza de 2 años como mínimo
en envase de roble, seguida y complementada de un envejecimiento
en botella de 3 años como mínimo.
-Blancos y rosados: crianza en envase de roble y botella
durante un período total de 4 años como
mínimo, con una duración mínima
de crianza en envase de roble de 6 meses.
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