Dehesa de Extremadura

Comentario
La zona de producción porcina amparada por esta denominación se extiende por toda la comunidad autónoma de Extremadura, que, con cerca de un millón de hectáreas, es la mayor dehesa de España, hábitat ideal para el desarrollo del cerdo ibérico.
La zona de maduración y curación engloba 85 municipios de Cáceres y Badajoz, situados a lo largo de las comarcas del suroeste de Badajoz, Ibor-Villuercas, Gredos Sur, Sierra de Montánchez y Sierra de San Pedro.
Clima
La tipología climática se caracteriza por los inviernos largos y secos y los veranos cortos y calurosos, donde los vientos dominantes de las sierras, con bajas humedades, condicionan, junto con las temperaturas, la curación del pernil.


El Ganado--Elaboración
Únicamente podrán destinarse a "Dehesa de Extremadura" animales ibéricos puros o bien cruzados, con al menos el 75% de sangre ibérica y el 25% restante de la raza Duroc-Jersey.

Los cerdos se someterán a un seguimiento, siendo marcados (antes de que el animal cumpla los siete meses) con un crotal metálico en la oreja derecha a los ibéricos puros y en la oreja izquierda a los cruzados.

 

Elaboración y Curación
Las piezas no deben tener un peso (en matadero) inferior a 6 kilos en los perniles y 4 kilos en las paletas.

La elaboración se efectúa en un ambiente natural y consta de varias fases: salazón, lavado, asentamiento y el secado, en secaderos naturales, donde permanecen de seis a nueve meses, periodo en el que, por acción de las altas temperaturas, se produce el "sudado", difusión de la grasa entre las fibras musculares y, por último, el envejecimiento durante el cual los jamones continúan su proceso bioquímico y microbiològico que determinan el peculiar aroma y sabor del producto.

El periodo mínimo de curación es de seis meses y el de envejecimiento de siete a dieciséis meses en los jamones y de cinco a seis meses en las paletas, aunque pueden variar según el peso en sangre de la pieza.


Clasificación

· Ibérico de bellota: la alimentación final se ha realizado a base de bellota y yerbas complementarias exclusivamente.
· Ibérico de recebo: deben aumentar un 30% de su peso a base de bellotas, complementándose con piensos autorizados por el Consejo Regulador.
· Ibéricos de pienso: el cebado final se realiza con piensos controlados por el Consejo.

 

 

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