| ITALIA
- GASTRONOMÍA
En Italia se puede comer realmente muy bien, no sólo
por la variedad de sus platos sino también por
la excelente manera de cocinarlos. A pesar de que se
tiene la equivocada idea de que, además, de pizza
y pasta no se encuentra mucho más, lo cierto
es que la gastronomía italiana ofrece una gran
riqueza de sabores y aromas.
El Imperio Romano fue famoso por sus bacanales en las
que se servían suculentos manjares traídos
directamente de otros países: ostras de las costas
gallegas, los mejores patés procedentes de aves
francesas o deliciosa repostería árabe,
todo ello regado con los mejores vinos.
Esta tradición del buen comer se perdió,
en parte, durante la Edad Media, pero con el Renacimiento
se recuperó, potenciando no sólo la calidad
de los productos sino también la preparación
de los mismos. De hecho, la 'cocción al dente',
es propia de Italia y la utilizan no sólo para
la pasta sino para el arroz o las verduras, consiguiendo
que no queden ni pasados ni enteros, sino en el punto
adecuado. El truco consiste en esperar a que el agua
con el aceite y una hoja de laurel cueza, en ese momento
verter la pasta o el arroz y una vez que haya vuelto
a cocer mantener dicha cocción durante siete
minutos exactos a fuego vivo. Una vez pasados los siete
minutos escurrir lo cocido y pasar inmediatamente por
agua fría. De este modo se habrá alcanzado
el punto exacto y la comida estará 'al dente'.
Horarios para comer
Es conveniente tener en cuenta que en Italia los horarios
de comida difieren a los horarios de España.
El desayuno suele ser de tipo continental, es decir,
café, mantequilla, zumo de frutas y bollería
y se sirve entre las 7:00 y las 9:00 horas. El almuerzo
se acostumbra a tomar entre las 12:30 y las 14:00 horas,
mientras que la cena, se sirve entre las 20:00 y las
22:00 horas. Fuera de estos horarios, sobre todo en
los restaurantes tradicionales y de prestigio, es difícil
que a uno le sirvan. Sin embargo, siempre se puede recurrir
a los establecimientos de comida rápida.
Cada zona de Italia posee varias especialidades dignas
de ser tenidas en cuenta a la hora de degustar el placer
de una buena mesa. Ofrecemos un rápido recorrido
por los manjares que se pueden encontrar a lo largo
y ancho de esta península en forma de bota.
Gastronomía del Norte
de Italia
En el norte de Italia, junto a platos de influencia
austriaca, como la sopa agria o el 'chucrut', se encuentran
los mejores 'gnocchi' de espinacas y patatas, albóndigas
de ciruela y el plato estrella de la zona, la polenta,
una masa de harina de maíz que normalmente se
deja secar para freírla o asarla como acompañamiento
de las carnes y pescados.
La pasta es excelente en Lombardía y Liguria
y a parte de que se encuentran todas las modalidades
conocidas, las salsas son deliciosas. Cabe destacar
dentro de éstas el 'pesto genovés' con
la albahaca como principal condimento o la 'boloñesa'
a base de carne y tomate. El arroz resulta vencedor
frente a la pasta en Venecia. Los 'risottos' son, sencillamente,
deliciosos y se preparan de manera extraordinaria.
Como curiosidad pruebe la 'pasta e fagioli', un plato
en el que la pasta se mezcla con judías, harina,
nabos y vinagre. Es conveniente no olvidar que se está
en la tierra que inventó el 'carpaccio', es decir,
la carne cruda de cordero y de cabrito con un aliño
secreto de delicioso sabor. También se puede
disfrutar de excelentes guisos como el de 'pecho de
ternera de Génova' con una salsa de setas y nueces,
exquisita, o la carne de ternera fría con setas
y trufas. Los pescados y mariscos son buenos en la zona
de la Liguria y se suelen acompañar de verduras
como en el 'cappon magro', verduras y marisco, o en
la 'torta marinara', que no es otra cosa que pescado
y verduras. No se pueden dejar olvidados los célebres
fiambres como el 'Zampone', pie de cerdo relleno de
carne ideal para las lentejas y las judías, el
salami, la mortadela, el jamón de Parma o la
cecina. Destacan los quesos de leche de vaca 'Parmigiano
reggiano' o 'Granna padano', así como el vinagre
balsámico de Modena, el más caro del mundo
por su calidad incomparable.
Gastronomía del Centro
En el centro de Italia la carne y las verduras son las
estrellas de la cocina. Sopas de verduras consistentes,
como las 'minestrone' y la 'cipollata', cuya base es
la cebolla, son deliciosas. Sin olvidar, además,
de las alcachofas, los espárragos, las setas,
las judías verdes, las espinacas o las trufas
que se preparan sencillamente y se comen solas o como
acompañamiento a la carne de cerdo, de cordero
o de vaca asada o a la parrilla. Tampoco se puede dejar
de probar las brochetas 'alla porchetta' preparadas
con carne de cerdo que se asa previamente y después
se trocea y se rellena con hierbas aromáticas.
El pescado no es un plato básico pero merece
la pena destacar la sepia en el Lazio y la carpa a la
parrilla de Umbría. El aceite de oliva se utiliza
como aliño junto a las hierbas aromáticas
y se cocina con grasa animal. En las zonas montañosas
se utilizan con abundancia los picantes para contrarrestar
el frío. Aunque se encuentra la pasta, igual
que en el resto del país, a pesar de no ser en
esta zona donde tiene una mayor importancia, aquí
ésta se suele aderezar con un poco de picante.
Sin dejar pasar por alto, la pasta 'all'amatriciana'
que puede resultar una verdadera bomba para estómagos
poco acostumbrados a los sabores picantes. Los quesos
con la leche de oveja, son un buen acompañamiento.
El 'Pecorino' es el típico de la zona, además
de poder encontrarlo con un ligero sabor picante en
su presentación 'Pecorino romano'.
Gastronomía del Sur
El Sur de Italia se caracteriza por una cocina sencilla,
que tiene su base principal en el aceite de oliva. De
primero se puede tomar una gran variedad de verduras:
tomates, calabacines, coliflor, berenjenas o pimientos
aderezados con plantas aromáticas, sin olvidar
las sempiternas cebollas Lampasciuoli, las setas o los
espárragos silvestres. La pasta no podía
faltar y la elegida por los sureños, además
de la pizza, son los macarrones y los espaguetis. Es
una delicia probarlos aderezados con la salsa especial
elaborada con carne de cerdo, salchichón, huevo,
requesón y mozzarella. Tampoco se puede dejar
de degustar la pasta preparada con harina integral y
sémola de maíz que suele acompañarse
con una salsa de verduras, toda una maravilla para el
paladar. En cuanto a pescados la variedad para elegir
es muy amplia: sardinas, pulpo, doradas, salmonetes
o lenguados, sin olvidar los mariscos muy frescos o
preparados en la sopa 'Zuppa Tarentina', típica
de la región y con un sabor muy agradable. Cualquier
tipo de carne es de muy buena calidad.
No se pueden olvidar los quesos como el 'Buvino' hecho
con leche de vaca relleno de mozzarella, mientras que
el 'Burrino' sustituye la mozzarella por mantequilla.
Son suaves, pero si se prefiere el queso más
curado pruebe el 'Provolone'. Y como postre nada mejor
que las pastas fritas rellenas de crema o los pastelillos
fritos con miel y frutas escarchadas.
La Cocina de las Islas
Las islas tienen su propia cocina muy influenciada por
los pueblos que las han dominado en el tiempo. Cerdeña
tiene cierto gusto catalán en platos como la
'Favata' compuesto por habas, tocino, salchichas y chorizo
o la 'Leprudida' muy parecida a la olla podrida española.
Sin embargo destaca por su espectacularidad el 'Torro
del Ciabettino', ternera rellena con un cochinillo que
a su vez contiene una liebre en cuyo interior descubriremos
diversas carnes de aves, a pesar de que pueda parecer
increíble.
Sicilia es plenamente mediterránea. Excelentes
pastas y pescados, a menudo combinados, son la base
de su cocina y ambos de excelente calidad ya que es
la tierra de los mejores cereales. Probar los macarrones
con ragout de pescado o con verduras o simplemente en
su caldo, puede ser una experiencia inolvidable. Asimismo
las 'Arancini di riso', bolas de arroz con guisantes,
menudillos de pollo, queso fresco y huevo duro que se
rebozan y se fríen, son exquisitas. No se puede
dejar de disfrutar con riquísimo bizcocho mezclado
con frutas, chocolate amargo y requesón que se
conoce como 'Cassata' y que procede de la repostería
árabe.
Los quesos en ambas islas suelen ser de oveja y si se
prefieren los quesos fuertes lo mejor es probar el 'Piacentino',
muy curado y sazonado con pimienta en grano.
Vinos
Para que la comida resulte un completo placer, lo apropiado
es regarlas con los excelentes vinos italianos, los
cuales tienen 194 denominaciones de origen que dan fe
de su gran calidad. Junto a los Marsala, Brunello di
Montalcino, Spumante d'Asti, Barolo, Barbera, Chianti
o Valpolicella existen otros menos conocidos pero de
muy buen carácter. Sin ningún tipo de
reparo lo aconsejable es probar cualquiera de éstos
ricos caldos. Los licores italianos son el colofón
ideal para una deliciosa comida, eso sí siempre
después de un aromático y delicioso café.
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