| ISRAEL - GASTRONOMÍA
No existe una comida propiamente
israelí, debido a la fuerte y diversa inmigración.
La gastronomía del país refleja este hecho
que se caracteriza por ese toque cosmopolita de sus
platos que han ido incorporando sazones de innumerables
sitios del planeta, lo mejor de cada familia y de cada
cocina. Así, en Israel se pueden encontrar platos
de sabores incomparables con gustos sefardíes,
europeos u orientales, por citar a algunos. Además,
existe una buena variedad de sitios para todos los gustos
y bolsillos desde los exquisitos y finos restaurantes
hasta los snacks, bares o establecimientos de comida
rápida. Los menús están escritos
generalmente en hebreo y en inglés y los precios
se exhiben en un lugar visible a la entrada.
Por otro lado, la cocina kosher no es una especialidad
sino que consiste en una serie de normas y preceptos
judíos a tener en cuenta, así como modos
para la preparación de algunos platos. En ésta
se obedece a las normas dictadas por la Torá,
en la que según los preceptos de la ley judía,
algunos alimentos como el cerdo, los mariscos, el conejo,
los crustáceos, los moluscos y las anguilas están
prohibidos, además, la carne y algunos productos
de uso diario no pueden servirse en la misma comida.
Por ejemplo, la carne nunca puede ser acompañada
con salsa o crema o bien, la norma de no comer un producto
lácteo hasta pasadas 6 horas después de
haber ingerido carne. Los alimentos que se ciñen
a estas restricciones son los llamados kosher.
El desayuno en Israel suele ser abundante, a base de
frutas, huevos, queso, aceitunas, ensaladas de verduras,
yogures, pescado, pan y mermelada. Sin embargo, la comida
principal es la del mediodía, el mejor momento
para probar los kebab, lonchas de cordero asadas o los
populares felafel, que consisten en una pasta de garbanzos
mezclada con hierbas y especies en forma de bolas que
se fríen y se ponen dentro del típico
pan pita, junto a tiras de col, pimientos y aceitunas,
aderezadas con unas cucharadas de salsa de sésamo
(tahina) o salsa picante de color rojo (harif). La pita,
una torta de pan, se sirve para acompañar las
comidas o bien, como ingrediente para otros platos.
Se prepara con levadura seca, sal, miel y harina de
trigo, mientras que la jalá (pan que se consume
los días de Shabbath y en las festividades judías)
requiere de huevos, ajonjolí, azúcar y
aceite vegetal (sin miel).
Se puede comenzar por un buen surtido de matza (entremeses
y ensaladas) con aceitunas, puré de berenjenas,
pepinillos marinados, pimientos morrones o verduras
a la vinagreta. Y como segundo, le aconsejamos que pruebe
el chachlik, brochetas de carne, el tcholent, un potaje
de judías, carne y huevos que se come generalmente
los viernes y los sábados, el shvarma, trocitos
de cordero, pinchados en un palo y asados al fuego acompañados
de tomate y cebolla, el hummus, un plato de origen árabe
a base de puré de garbanzos, vinagre, ajo y salsa
sésamo, el famoso kabab, albóndigas de
carne aderezadas con varias especies o bourekas, especialidad
turca que consiste en hojaldre relleno de queso, patata
y espinacas.
No deje de disfrutar de un buen shislik, parecido al
kabab pero con un toque picante, de las berenjenas,
o jatzilin preparadas de múltiples formas o de
una buena sopa de pollo. Para los estómagos más
resistentes y atrevidos les recomendamos el katshuts,
plato a base de hígado, cebolla y huevo duro
y el radisha, albóndigas de pescado con nueces,
pan, azúcar, mezcladas con guefilte, una raíz
picante. Y para los menos atrevidos nada mejor que un
bistec, una chuleta de cordero, un trozo de pollo o
las sempiternas pizzas o hamburguesas (en Israel encontrará
una amplia variedad de restaurantes donde se sirve comida
india, americana, española o italiana). Para
finalizar un buen postre como el baklavas, trigo con
pistacho y miel o bien, dulces árabes como el
basbusa, halvah, kunafa o ataif, sin olvidar las gelatinas
y la interminable lista de frescas frutas, especialmente
los cítricos como la naranja.
La cena judía suele ser más bien ligera
a diferencia de la cena árabe que es abundante.
Bebidas
El agua en Israel es potable, pero le invitamos a que
beba los deliciosos zumos de frutas y se olvide del
agua por unos días. En cuanto a la cerveza las
marcas más populares son la Maccabee, Goldstar
y Lager, mientras que la Nesher es una cerveza de malta.
Para acompañar las comidas, nada mejor que uno
de los buenos vinos del país como el tinto Hermón
o los vinos del Carmel (vinos de Rotschild). El café
se bebe cargado y corto. En cuanto a licores hay que
resaltar el sabra, un licor de chocolate y naranja el
brandy 777 y el arak, una bebida árabe parecida
al anís.
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