BRASIL - GASTRONOMÍA
Brasil es un paraíso para
los amantes de la buena cocina. y a pesar de que los
ingredientes básicos son el arroz, el feijao
(judías pintas) y el farofel (harina de mandioca
o yuca), la gastronomía del país no se
reduce sólo a ellos, ya que incursiona por todo
un mundo de posibilidades. Le invitamos a que descubra
este sorprendente universo de sabores.
A los desayunos en Brasil se les conoce como "café
da manha". Consiste en una buena taza de café,
fruta, panecillos y, en algunas ocasiones, rebanadas
de jamón y queso, acompañado de yoghurt.
La comida es el plato principal del día y la
lista para elegir es infinita. Si se encuentra en la
región del sur no deje de probar las parrilladas
de carne, acompañadas de polenta, el pescado
de alto mar, preparado al horno en brasas, mocotó,
es decir, manos de ternera o bien, el barreado, una
carne cocida a fuego lento durante horas en una olla
de barro. En Río de Janeiro las especialidades
son igualmente infinitas. Si se decide por los pescados
pregunte por la carapabeba, peces fritos de una especial
forma que son una delicia. En esta zona encontrará
el plato nacional, la feijoada. Sus orígenes
datan de la época de la colonia y consiste en
una caldo a base de frijol negro condimentado con ajo,
hojas de laurel y cebolla, al que se le agrega oreja
y lengua de puerco, carne seca, salchichón, chorizos
variados, costillas, tocino y trasero y pecho de oveja.
Todo ello acompañado de col deshilada, farofa,
masa de harina de mandioca con manteca y tocino, naranja
picadita y un poco de salsa de pimienta malagueta. Es,
sin dudas, un plato para paladares exigentes y para
fuertes estómagos. A pesar de la cantidad de
ingredientes estamos seguros de que quedará fascinado
por el sabor.
En Espíritu Santo le aconsejamos que se decante
por las tortas capixabas, guisados de camarón
o de cangrejo, acompañados de pirao y harina
de mandioca hervida en agua. Si aún le queda
apetito, en la región del nordeste pruebe los
acarajés, plato de judías o las abarás,
a base de especias y aceite de palma. Si en este momento
ya no puede más, le quedan los entremeses, el
vatapá, típico plato de mariscos preparado
con una espesa salsa de pasta de mandioca, coco y aceite
dendé. Es el más famoso de los platos
afrobrasileños y suelen prepararlo la mayoría
de restaurantes. Si entre todas estas recomendaciones
no encuentra una de su agrado, puede elegir entre los
guisados de pescado, camarón, ostras o las frigideiras,
una especie de pastel de sabor suave a base de cangrejo.
Tripas a la sergipana, xinxim de gallina, guisado con
sal, cebolla y ajo rallado, sarapatel, guisado de hígado
de cerdo, sangre y riñones o la ensalada de palmitos
en Sao Paulo, son otras de las posibilidades.
En la zona del Amazonas el pescado es la base de la
alimentación. Con más de dos mil especies
de peces, la gastronomía de la región
ofrece una rica variedad de platos de influencias portuguesas,
africanas y francesas. No olvide probar los pescados
piraracu, el tucunaré y el dorado. Muchos de
ellos son aderezados con tucupi, una salsa extraída
de la mandioca de sabor fuerte y ácido. El tacacá,
una especie de caldo espeso de mandioca, pudín
de pez maranhense, acompañado de arroz de cuxá
y salsa hecha con hojas de jengibre es una delicia.
La gallina en salsa verde, el tutú, comida preparada
a base de habichuelas cocidas y harina de mandioca,
frijoles y col y el pollo con vaina son otra de las
especialidades de la región.
Para cerrar la comida, un sabroso postre. Los dulces
hechos a base de huevo, como las ambrosías, los
papos de anjo o de frutas, en forma de jaleas cristalizadas
son una buena alternativa. Las cocadas, los sorbetes
y los refrescos preparados con frutas como el cajá
mango (ciruelo), cajá mirim (ciruelo pequeño),
capazú, graviola, piguayo, aguaje, castaña
o pitayas, para los más golosos. El dulce de
papaya, de limón, de naranja, patata morada,
o el queso de Minas, son un buen antecedente para beber
un caliente café minero, colado en tela.
Bebidas.
Es muy recomendable beber agua embotellada y evitar
el agua de grifo. Las alternativas son varias y estamos
convencidos de que quedará enamorado de los zumos
de frutas. Se sirven generalmente con azúcar,
agua y hielo, mientras que los preparados con leche
se les conoce como Vitamina. Los hay de casi todos los
frutos, de aguacate, plátano, naranja, papaya,
zanahoria, mango, pitaya, maracuya, guayaba, etc. En
algunas regiones se acostumbra beber caldo de cana,
que no es otra cosa que el jugo extraído de la
caña de azúcar.
En cuanto a refrescos y bebidas embotelladas los encontrará
en casi todos los sitios. El más común
es el Guaraná, preparado con la fruta amazónica
del mismo nombre. Las cervezas como la Antártica,
seguida de la Brahma, Skol, Kaiser y Malt 90 se presentan
en botellines de 600 ml. El café (cafezinho)
se sirve muy cargado, muy caliente, sin leche y con
azúcar, mientras que los tés o chá
no son muy frecuentes, a excepción de la zona
de Río Grande do Soul, donde los gauchos beben
mate (igual al que beben los argentinos y uruguayos).
El cachaca, la pinga o aguardiente son los licores nacionales.
Existen más de 100 marcas diferentes que varían
de sabor y calidad. La caipirinha, bebida por excelencia,
se prepara con cachaca, lima, azúcar, hielo y
un toque especial que sólo los brasileños
son capaces de dar.
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