SU HISTORIA


Se desconoce la fecha exacta en que empezó a cultivarse el café, pero algunos estudiosos sitúan este hecho en Arabia, cerca del mar Rojo, hacia el año 675 d.C. No obstante, este cultivo fue raro hasta los siglos XV y XVI, cuando se establecieron extensas plantaciones en la región Arabe del Yemen. El consumo de la infusión aumentó en Europa durante el siglo XVII, lo que animó a los holandeses a cultivarlo en sus colonias. En 1714, los franceses lograron llevar un esqueje vivo de cafeto a la isla antillana de la Martinica; esta única planta fue el origen de los extensos cafetales de América Latina.
Como las exportaciones de café habían cobrado gran importancia económica, varios países latinoamericanos firmaron acuerdos de asignación de cuotas antes de la II Guerra Mundial, de modo que cada uno de ellos tuviera garantizada una parte del mercado de café de Estados Unidos. El primer convenio de cuota se firmó en 1940 y lo administró la llamada Oficina Panamericana del Café. En 1962 se acordó fijar cuotas de exportación de café a escala mundial, y las Naciones Unidas negociaron un convenio cafetero internacional. Durante los cinco años que estuvo en vigor este convenio, aceptaron sus condiciones 41 países exportadores y 25 importadores. El convenio se renegoció en 1968, 1976 y 1983. Pero en 1989, las naciones participantes no lograron firmar un nuevo pacto, y los precios del café en los mercados internacionales se desplomaron.

 

VARIEDADES COMERCIALES

Los tipos más importantes de café en el comercio internacional son los Arábica y Canephora. En el hemisferio occidental, los Arábica se subdividen en: Brasil (también llamado nacional) y Medio.
Las variedades Robusta se producen exclusivamente en el hemisferio oriental, junto con gran cantidad de tipos Arábica. Los más importantes cafés de tipo Brasil son Santos, Paraná y Río, denominaciones que toman de los puertos desde los que se exportan.
Los cafés de tipo medio se identifican por el nombre del país o la región de origen: Medellín, Armenia y Manivelas de Colombia por ejemplo. Del mismo modo se identifican los tipos canephora y otras variedades arábica.

Normalmente se mezclan y tuestan juntos varios tipos de cafés verdes para elaborar los sabores y aromas preferidos por los consumidores. Las semillas suelen calentarse en tambores horizontales que, al girar, revuelven los granos y evitan que se tuesten de manera desigual o que se quemen. El tueste puede ser ligero, a unos 193ºC, medio, a unos 205ºC, o intenso, a 218ºC.
Los granos tostados se enfrían rápidamente y quedan listos para ser envasados y enviados a los comerciantes, que los muelen para sus clientes; también pueden molerse en origen, en máquinas de placa o de rodillo, antes de la exportación. Si no se envasa en un paquete especial, el café molido pierde el aroma en una semana aproximadamente.
Las combinaciones de plástico y papel son medios de empaquetado comunes que protegen bien el café recién tostado y molido. Las latas cerradas al vacío o a presión conservan el frescor del café hasta tres años.

 

 



Variedades de Café

Café soluble
El café soluble o instantaneo se fabrica preparando un extracto mezclando con agua caliente el café tostado y molido de forma tosca. A continuación se separa el agua del éxtracto por diversos métodoscomo desecación, pulverización o al vacio.

Café descafeinado
Puede extraerse la cafeina de café tratando el grano verde con disolventes organoclorados. Después de eliminar los disolventes, el grano se tuesta de la forma habitual. El café descafeinado lo consumen quienes son demasiado sensibles a la cafeína presente en el café normal.

Sucedáneos del Café
El consumo de sucedáneos del café es escaso. El más usado es la achicoria tostada, que ahora se emplea en ocasiones mezclada con el café. En casi todos los paises, la incorporación del café de achicoria u otras substancias debe declararse con claridad en la etiqueta del envase.

 

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